Algunos equipos funcionan y otros no. ¿Te has preguntado alguna vez por qué?

La respuesta es sencilla. Como si de un buen cóctel se tratase, un equipo precisa de los ingredientes justos. Si hay exceso de alguno, el equipo se descompensa. Por lo tanto, el resultado no es el mejor. 

Para entenderlo a la perfección pasamos de la comparativa a la realidad. Y vamos a empezar hablando de Los Roles de Belbin. 

En 1981, el doctor Meredith Belbin publicó su Teoría de Roles de Equipo Belbin. En ella, explicaba y desarrollaba una investigación que inició 12 años antes sobre la toma de decisiones en las organizaciones. Creó tres juegos en los que simulaba un negocio durante un año, y representaban los problemas más habituales que ocurrían

Tras numerosas pruebas, sacó varias conclusiones en claro:

  • La unión de altos intelectos no resulta un equipo mejor.
  • La diversidad es una clave importante en la consecución de objetivos. Poner en valor aportaciones de diferentes miembros es clave en la obtención de buenos resultados.
  • Para que un equipo esté compensado, existen 9 patrones de comportamientos. Y estos comportamientos fueron denominados Roles de Equipo Belbin. 

La importancia de Belbin en la productividad remota

Los 9 Roles de Equipo Belbin hacen alusión al comportamiento que cada uno desempeña en su trabajo. Un rol muestra lo mejor del trabajador en su puesto. Y el equipo tiene que aprovecharlo. Toda fortaleza tiene una contra. Y esta parte más negativa hay que respetarla (nadie es perfecto). Aunque hay que hacer un gran esfuerzo para evitarla. 

Se clasifican en tres grupos de roles. Y dentro de cada grupo, hay tres roles. Los describimos a continuación:

Roles sociales
  • Coordinador: tiene madera de líder. Marca metas, identifica necesidades y asume responsabilidades. Sabe delegar y lo hace. Su parte menos buena es que, en ocasiones, puede parecer manipulador y que delega demasiado.
  • Cohesionador: persona muy diplomática, cooperativa y perceptiva. Huye del conflicto y esto le puede hacer parecer indeciso. 
  • Investigador de recursos: curioso, inquieto, comunicativo y con don de gentes. Se entusiasma con algo que llama su atención muy rápido. Y, cuando pierde el interés, su entusiasmo desaparece.
Roles mentales
  • Cerebro: creativo y resolutivo. Genera ideas y resuelve problemas. Pero también puede ser olvidadizo, despistado y abstraído en sus cosas.
  • Especialista: sabe mucho de lo que le interesa. Es entregado, metódico y eficaz ejecutando. Pero tiene intereses limitados y se satura fácilmente. 
  • Monitor evaluador: se toma muy enserio su trabajo. Es estratega, valora todas las opciones y suele tomar la decisión adecuada. Puede ser lento en la toma de decisiones y tener una visión muy crítica.
Roles de acción 
  • Implementador: práctico, eficiente y de confianza. Es una persona ejecutora. Tiene iniciativa y consigue lo que se propone. En ocasiones puede resultar difícil que cambie de opinión.
  • Impulsor: trabaja bajo presión. Es dinámico, retador y con iniciativa. Puede parecer agresivo y llegar a ofender.
  • Finalizador: se esmera mucho en lo que hace y es perfeccionista. Se preocupa por su trabajo y es reacio a delegar.

Una persona no tiene un solo rol. Ni desarrolla el mismo rol en todos sus entornos. Ni siquiera todos los compañeros lo ven igual. Dependiendo del puesto de trabajo que desempeñe, se le puede apreciar con un rol u otro.

Para que un equipo sea de éxito, sus miembros tienen que aportar los comportamientos arriba descritos. Y es una evidencia científica que los equipos que triunfan cuentan con estas características. Si se gestiona de manera eficaz y se consigue que cada rol haga lo que mejor sabe, los resultados pueden ser muy potentes

En equipos remotos, la identificación de estos roles es más importante que nunca. Cada miembro de un equipo tiene que tener claro cuál es su función. Y ejecutarla a la perfección.

En estos días de trabajo remoto forzado, el tiempo se ha vuelto más líquido que nunca. Y la alteración del trabajo afecta más de lo normal. Todo se desarrolla muy rápido, y un retraso es sinónimo de pérdida. Por ello, trabajar en estos roles sirve para clarificar qué papel tiene cada trabajador en la organización. Y, por lo tanto, cuál es la aportación que mejor hace. 

El trabajar por proyectos y/o acciones es la manera más idealista en la que cada rol puede hacer su trabajo. Y por ello recomendamos encarecidamente pararse a pensar y a evaluar a tu equipo. 

En Conkistadores, La Nueva Formación, somos acreditados en Roles de Equipo Belbin. Por lo tanto, si quieres obtener un diagnóstico de tu equipo, no dudes en contactar con nosotros. ¡Te ayudaremos encantados!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies