Los trabajadores de una empresa necesitan contar con una guía o un plan de actuación para poder ser productivos y, aunque suele ser suficiente para encauzar su labor, recibir un feedback constructivo por parte de un líder empresarial siempre mejora los resultados.

Este tipo de feedback, según un trabajo de Mónica Martín y María Inés Ferreiro, en vez de enfocarse en la persona lo hace en el rendimiento. Es decir, es un tipo de retroalimentación que no busca remarcar lo que tu empleado está haciendo mal, sino mejorar procesos, resultados y, sobre todo, maneras de trabajar.

¿Por qué deberías dar un feedback constructivo a tus empleados?

Si tienes empleados a tu cargo, el momento de ofrecerles esa retroalimentación es uno de los más importantes. De hecho, incluso aunque solo sepas darles un feedback negativo siempre será mejor que no ofrecerles ninguno, puesto que sabrán que alguien se preocupa de su rendimiento. Pero tranquilo, pues esto es un arte que puede aprenderse por medio de la formación experiencial.

Veamos cuáles son los beneficios de la retroalimentación constructiva:

– Aumenta la comunicación bidireccional y la confianza entre tus empleados y tú, creando mejores relaciones interpersonales entre vosotros.

– Facilita la eliminación de hábitos ineficaces e improductivos, optimizando la eficacia de tus trabajadores.

– Ayuda a reforzar las actitudes positivas de tus empleados y a corregir las negativas.

– Al mejorar el rendimiento gracias a las valoraciones que obtienen por tu parte, tus empleados aumentarán su seguridad, confianza y autoestima.

– Al sentir que tanto tú como la empresa os preocupáis y tenéis en cuenta su trabajo, aumentará el compromiso y el sentimiento de pertenencia de los trabajadores.

¿Cómo puedes darles este feedback de manera que sirva para mejorar la relación entre empleados y jefe?

Antes de proceder a mantener una conversación con tus empleados deberás preparar un poco el terreno. Es importante preparar el momento y el lugar para que no puedan sentirse atacados, puesto que esa no será tu intención en absoluto.

Una vez establecido esto, deberás escuchar inicialmente al trabajador e, incluso, puedes pedirle una autoevaluación. Entender por qué actúa como lo hace y qué visión tiene de sí mismo y de su trabajo será clave para saber cómo hablarle.

Si necesitas decirle que ha hecho algo mal, céntrate en su actividad laboral y no en él. No es lo mismo que escuche, por ejemplo, que hay un retraso en su trabajo o que él mismo es muy lento. Si utilizas la segunda opción será más sencillo que se lo tome como personal.

No olvides remarcarle las cosas que sí está haciendo bien y cuáles son las que consideras sus fortalezas y cualidades y, sobre todo, establecer con él un plan de acción. Si hay cosas que necesita mejorar debes ayudarle a ello. Por supuesto, una vez hecho esto debes ocuparte de realizar un seguimiento para comprobar que se siguen los pasos marcados y que el empleado pueda sentirse arropado.

En definitiva, un feedback constructivo es una de las maneras más sencillas de mejorar tanto los resultados como la relación entre empleados y jefe. Si no sabes por dónde empezar, contáctanos y te ayudaremos.

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