Antes de comenzar a desglosar el concepto Equipo, es importante aclarar algo:

– Un equipo no es un grupo.

– Un equipo NO está compuesto por personas homogéneas (aunque SI tengan cosas en común).

Para entender mejor el concepto equipo y su descripción, hagamos una comparativa: imagínate un equipo de fútbol. No todos los miembros que lo componen juegan en la misma posición, ¿no? Éste debe estar compuesto por un grupo de personas heterogéneas que jueguen posiciones diferentes.

Si todos tuviésemos que jugar el mismo papel, nada avanzaría. Por ello, con el objetivo de conseguir un resultado común basado en el esfuerzo colectivo y en la unión de sinergias, es importante:

– Crear un equipo: no crearlo como tal, sino conseguir que distintas personas unan fuerzas para conseguir un equipo unido y que se complemente. ¿El fin? Lograr que todas unidos desarrollen de un proyecto común.

– Gestionar ese equipo: volvemos al fútbol para comprenderlo. Está bien que cada uno tenga su “posición”; pero es importante que haya alguien que dirija/coordine el trabajo común que se está llevando a cabo con el objetivo de obtener resultados positivos. Para ello, tampoco hay que olvidarse del establecimiento de objetivos a cumplir siguiendo una estrategia.

– Establecer roles: ese papel o trabajo a desempeñar por una o más personas (puesto de trabajo o responsabilidad asignada). Cada miembro debe conocer cuál es el suyo en el equipo y, para asignarlo, es importante conocer las habilidades y fortalezas con las que cuenta cada uno y, así, desempeñar el trabajo que mejor se le dé.

– Cumplir unas normas: no hay que llevarse al extremo esta parte. Cada uno tiene su forma de trabajar, pero hay que tener claro que una parte del trabajo puede servir para que otro compañero de equipo pueda hacer el suyo. Por ello, hay que ser consecuente con este punto e intentar ser potenciar el compañerismo en su desempeño.

Hay muchos tipos de equipos, y difícilmente dos son iguales. El contexto, el trabajo a desarrollar y el número de componentes son sólo algunos de los factores que, principalmente, pueden influir en él.

Para lograr obtener los mejores resultados, y conseguir que los participantes expriman al máximo sus capacidades, tienes que lograr que tu equipo cuente con las capacidades mencionadas en la siguiente imagen:

Un equipo con estas capacidades desarrolladas es un denominado Team Building o Equipo de Alto Rendimiento. Este concepto surgió a principios de los 2000, y es la característica más importante que hace que tu equipo se diferencie del resto.

Cada vez son más las organizaciones que apuestan por potenciar este tipo de equipos en sus empresas, e invierten en conseguir que sus trabajadores expriman al máximo sus capacidades profesionales.

Como verás, un equipo de alto rendimiento no tiene unas características especiales ni imposibles de conseguir. Aunque si son cualidades que hay que desarrollar.

Por ello, hay que tomarse las inversiones en formación como una apuesta segura y positiva de cara al futuro. Lograrás tener unos trabajadores contentos en su puesto de trabajo, y tú tendrás unos profesionales con capacidades que les diferencian del resto.

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